Una de las primeras preguntas que suelo recibir en mis consultas es qué es la astrología y cómo funciona. Dejando la segunda pregunta para otro apartado, me focalizaré en la definición de Astrología. En principio, debo reconocer que esto es algo muy difícil de explicar en pocas palabras, ya que hay dos creencias generalizadas que la mayor parte de la gente tiene.
Una de ellas es la de pensar que son tonterías; que el horóscopo del diario lo escribe un redactor mal pago que inventa todo y se ríe de la incredulidad de la gente, y para demostrarlo decimos: “a mí nunca me coincide”.
La otra es la de pensar que es algo místico y elevado, a lo que nadie puede tener acceso y que requiere de personas dotadas de “poderes especiales” para entenderla. Irónicamente, ninguna de las dos creencias es correcta. Paradójicamente, ambas lo son.
La Astrología no es una tontería
Es cierto que el horóscopo del diario nunca va a coincidir con mi experiencia real, esto es así porque sería erróneo pensar que todas las personas Capricornianas del mundo van a ser iguales. Teniendo en cuenta que en el mundo hay casi 7 mil millones de personas, sería absurdo pensar que casi 600 millones de personas son todas iguales (y esto, suponiendo que podemos tener una cantidad de nacimientos equitativamente distribuida entre los 12 signos del zodiaco solar). De hecho, no hay dos personas iguales en el mundo, aun cuando nacen en el mismo lugar, a la misma hora, minuto y segundo. ¿Extraño, no?
Sin embargo, sí es cierto que las personas que poseen su signo solar en determinada posición zodiacal, tienen características primarias que coinciden y que se van a ver manifestadas en más o menos ámbitos de su vida, según su mapa astral íntegro y las relaciones inter-planetarias que se den en el mismo.
Entonces, ¿qué es la Astrología?
En primer lugar, debemos saber que la Astrología es el estudio de las posiciones celestes en el Universo, desde el punto de vista de la Tierra, basada en matemática pura, y en el estudio ancestral de las energías que maneja cada elemento celeste sobre nuestro planeta. Así, al momento de nacer, el astrólogo “levanta” un mapa de posiciones planetarias, basándose en el cálculo de las posiciones reales de los planetas en el Sistema Solar, y proyectándolos sobre la Tierra.
La Astrología no es para gente extraña o con “poderes especiales”
Sabiendo esto, puedo pasar a la siguiente creencia. La Astrología no es algo bohemio o místico en sus bases y, en principio, no requiere de “dones especiales” ni nada parecido. Son simples cálculos matemáticos y geométricos precisos. Tiene un método de cálculo que es siempre igual para todo ser humano y, desde allí, se construye un mapa único de posiciones planetarias, que se distribuyen a lo largo de un cinturón zodiacal dividido en 12 signos. Sin embargo, para interpretar correctamente las posiciones de los planetas dentro de la carta natal, y las conexiones armónicas e inarmónicas entre ellos, no basta con tener la guía de estudio que recibe todo estudiante astrológico, sino que se requiere de “algo más”: Una cualidad innata de comprensión de la conducta humana, de sus emociones y comportamientos. Y eso es algo que nadie nos puede enseñar, al menos no a través de un libro.
¿Qué analiza, entonces, la Astrología?
Todas las personas cuentan con una cuota de cada signo en su propia individualidad. El signo solar es uno de los más importantes, y es por esto que en los diarios, es el horóscopo que se levanta. El signo solar es quien define nuestra esencia, cuál es nuestra misión y hacia dónde debemos ir para captar esa esencia por completo, aprendiendo y haciendo evolucionar el alma. El signo solar es lo que el alma necesita aprender a ser en esta vida. Y aunque es un poco más complicado que esto, en principio, es lo que podemos esperar en la gran mayoría de los individuos.
Pero, hay dos puntos más que son de gran importancia en nuestro mapa astral: la posición de la Luna (o signo lunar) y la posición del Ascendente. Tanto las emociones y nuestra psique (Luna), como la personalidad con la que nos presentamos ante el mundo (Ascendente) son parte integrante y esencial de quienes somos, y ellas modificarán, ocultarán o realzarán nuestra esencia primera, dependiendo de las situaciones que nos encontremos viviendo, o el ámbito de la vida en el que estemos aconteciendo.
De esta manera, si bien un Ascendente en Aries se puede mostrar enérgico y con coraje ante la gente y la vida, si su esencia es Virginiana, es probable que sea muy autocrítico, haciendo que toda esa energía se desvanezca en el aire, intentando pulir los interminables detalles que Virgo no puede dejar pasar para que todo sea perfecto. Si a esto le sumamos una Luna en Tauro, esta persona no actuará hasta que no se sienta segura, o hasta que pueda integrar las tres energías que tiñen estos planetas, de manera positiva.
Si esta persona nunca hace una auto-reflexión o un auto-análisis, o no utiliza al menos un mapa astral para comprender su propia psique y mecanismos de actuación, es probable que viva una y otra vez las mismas situaciones, sin poder entender por qué le ocurren siempre las mismas cosas. No es necesario recurrir a la Astrología para descubrir estos mecanismos, pero les aseguro, mis queridos lectores, que uno ahorra mucho tiempo al hacerlo, porque comienza inmediatamente a cambiar sus patrones, a aprehender su carta, a asimilarla y empezar a utilizar sus propias energías de manera positiva.
Así, una persona con conciencia de sus propias energías, tomará decisiones acertadas. En nuestro ejemplo, utilizará su esencia (Sol o signo Solar) para planificar y detallar todas sus acciones antes de comenzar, al estilo virginiano, utilizará su personalidad (Ascendente) para tomar coraje y dar el primer paso hacia la acción, y su emocionalidad le hará prudente, arriesgando dentro de lo seguro, dando pequeños pasos hacia la concreción de todas sus ambiciones (Luna en Tauro)
Comienza ahora mismo a comprender tus propias energías. Aprehéndelas para mejorar tus conductas y actitudes, modifica tus acciones de manera positiva, para evolucionar hacia la persona que realmente deseas ser.
